Imaginemos una familia que tiene hijos chiquitos y tienen que salir el papá y la mamá de la casa a una reunión importante, ¿Que hacen? ¿los dejan solos? No. Definitivamente no.
¿Que hacen con los niños? Sin duda alguna, se encargaran que alguien de extrema confianza los cuide, y revisarán que el compromiso no sea demasiado largo para estar nuevamente con sus hijos.
Así como pasa en una familia en la que quienes más cuidados y atención necesitan son los niños y más precisamente los más pequeños… …así debería ocurrir en nuestro país.
Aunque parezca alocado y sin sentido, el ejercicio de imaginar esa situación ayuda a comprender realmente cuales son los problemas y las prioridades de una sociedad.
Hoy en día los medios de comunicación nos muestran de delitos de sangre hasta el hastío. La situación es repetida… …menores inexpertos o no en el delito, habiendo abusado de drogas y demás, matando para robar, para con el producido volver a comprar y consumir.
Luego el reclamo social, en aislados casos y siempre en los primeros momentos de la tragedia, mano dura, y luego Justicia.
Después oímos al progresismo de autos blindados, distanciándose y escandalizándose por la mano dura… nunca un progresista podría apoyar esa tesitura, jamás. Y sino ignoran los reclamos (vg. el Jefe de Gabinete de Ministros con sus siempre desafortunadas frases).
Un progresista pensaría en todas las fallas sociales e individuales que hicieron que ese ser humano no se motivara en la norma. Aquí, al gobierno progresista no le importa eso. No les importan que los más pequeños sufran, no tengan acceso a la educación, salud, tecnología, y no hablamos de dar todo, sino generando condiciones.
También oímos, “son menores, entran y salen”, lo cual es cierto, porque las leyes penales están hechas para gente grande, las cárceles están hechas para gente que habiendo crecido y teniendo la madurez suficiente ha despreciado las normas de convivencia. Las escuelas están hechas para los menores, no las cárceles. El modelo de exclusión es claro, a este gobierno más que construir escuelas y hacerse cargo de sus gastos corrientes, léase sueldos dignos a docentes ( por la coparticipación federal), le ha interesado construir Casinos y Salas de Juego, ni hablar de combatir la droga y más precisamente el paco… ¿como salir a combatir a aquellos, cuando hay tantos indicios, que le financiaron la campaña? Es ilógico.
Inseguridad. Sin duda que para los medios de comunicación, la vida vale más en cuanto más cerca estemos de la Capital Federal, no es lo mismo matar a un persona del centro que matar a un joven de un barrio pobre del conurbano, y es más probable que sea noticia el chico del centro… del otro ni nos enteramos.
Lo lamentable es que este gobierno “progresista” no entiende que quienes más sufren la inseguridad son los más pobres, sin medias tintas. Tampoco les importa.
En el tiempo lo que va a caracterizar a este gobierno, a esta gestión, es el desprecio y bastardeo por las palabras. Lamentablemente han vaciado de contenido a las palabras, cada palabra que usan le han quitado el verdadero sentido, levantando banderas de libertad, derechos humanos, redistribución de riqueza, soberanía alimentaria. Todo mentira. Puro cinismo.
Paciencia y Esperanza.
G. Smith





